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ELKE DAEMMRICH
Jill Conner, Art Critic/Writer, Curator, New York, NY Elke Daemmrich won the Jill Conner Critic's Choice Award in the Manhattan Arts International New York "Celebrate The Healing Power of ART" juried competition, 2013, for her copper engraving "Bees". "Elke Daemmrich’s eloquent copper engraving “Bees” brings viewers up close to an evolving environmental issue that is currently central to sustainability. Daemmrich presents these vibrant insects within a nest of honeycomb and from multiple perspectives. The artist’s detailed renderings are so specific, layered and mesmerizing that the lack of color becomes an afterthought. The circular rhythm of representation keeps the eye moving throughout, examining bees up close and at a distance. Elke Daemmrich’s utilization of mixed perspectives give rise to an awareness of a life so miniscule yet profoundly significant. For Daemmrich, the truth is in the details." (Jill Conner is founder of AS | ARTISTS STUDIOS. She is also the New York Editor of Whitehot Magazine, Editor of On-Verge as well as a contributor to Afterimage, ArtUS, Art in America, Interview Magazine, Performance Art Journal and Sculpture Magazine. She has provided editorial assistance to Dorothea Rockburne.) volver Eugeni Prieto, Comissario de exposiciones en el Museu de la Mediterrania, Torroella de Montgri, Girona Texto del exposicion individual Elke Daemmrich "El meu mediterrani", Museu del Cantir, Argentona, Barcelona, 2010 ELKE - EL MEU MEDITERRÀNI Elke nos muestra, en el conjunto de obras aquí expuestas, su Mediterráneo, aquel que le es más próximo, aquel con el que se ha empapado más y mejor en los últimos tiempos: el de la costa brava catalana, con sus acantilados, sus islotes, sus aguas no siempre plácidas y su hábitat, dónde plantas, peces y crustáceos encuentran el mejor lugar para vivir y reproducirse. Y lo hace con su inconfundible forma de plasmar en el lienzo aquello que le emociona y le vivifica: colores que te sobrecogen por su fuerza y su concreción en imágenes que entroncan en lo que, en ciertos escritores latinoamericanos de medianos del siglo pasado, conocimos cómo realismo mágico, pero que, bueno es recordarlo, había sido un termino acuñado por el crítico de arte alemán Franz Roh, ya en el año 1925. El Mediterráneo de Elke, su Mediterráneo es también el mío, tan próximo y reconocible que no me deja indiferente, atrapándome y emocionándome, cómo espero atrape y emocione a quien visite esta exposición. volver Hector Lopez, Critico de Arte en Heraldo de Aragon, Zaragoza Texto del catalogo Elke Daemmrich "pinturas", exposicion individual, Escuela de arte Zaragoza, 2002 Quando repaso las fotografias de la obra de Elke Daemmrich me siento como la primera vez que escuché mi voz grabada o vi mi imagen en video, esto es, cuando te enfrentas desde fuera a una realidad que tienes costumbre de sentir desde dentro. Y podemos imaginar facilmente que el enfoque de esta artista alemana afincada en Francia sobre determinados aspectos de nuestra cultura -y de otras- resulta, cuando menos, nuevedoso. A ello se suma su particular sintaxis plastica, su modo de construir el lenguaje visual, en el que encontraremos elementos de diversas tendencias tratado con un enfoque caracteristico. Empezaremos por ahi. Por esa extraña mezcla entre posturas expresivas y opciones racionalizadoras. Una paleta amplia y sin melindres se suma a un "horror vacui" y a unas composiciones complejas. La pincelada, se sujete para obtener detalles o se extienda en trazo agil, colabora a esa profusion de medios que nos habla de una mujer inquieta, de una necesidad comunicativa inmediata, visceral, casi fisica. Y, sobre todo, de un torrente creativo que la autora apenas parece poder moderlar -el analisis indica no obstante una honda claridad en el concepto- cuando la idea se empeña en cobrar forma. Es como si Elke Daemmrich, una vez madurada la forma intelectual de la pieza, trabajados en su mente los esquemas y las normas a las que se sujetaran las piezas, se lanzase como en un proceso mistico a la creacion, permitiendo -ahora si- que el proceso la embargue. Toda vez desmenuzada la apariencia -por otra parte elemento fundamental cuando de pintura hablamos- podremos tratar de discernir el mensaje que habita tras el efecto plastico y su correspondiente disfrute estético. Retratos de toreros, imagenes de toros o la vision de Nueva York como referente puramente economico y el particular sufrimiento que supusieron los atentados del 11 de septiembre de 2001 nos hablan de una serie de mitos antiguos y modernos, que salen de nuevo a la luz. Porque la cultura de la que se bebe subyace bajo todas las formas de expresion que manejemos. Para mi, Elke Daemmrich se submerge en nuestros mitos y los reinterpreta desde posiciones mucho menos alejadas de lo que cabria suponer por su origen y educadion nada latinos y, sin embargo, lo suficiente- mente ajenas a nuestros estereotipos autocontemplativos -siempre somos las benevolentes al juzgarnos a nosotros mismos- para que, con una mascara de falsa ironia adornando las comisuras de nuestros labios, seamos capaces en nuestro fuero interno de reconocernos sin el filtro que nos permite convivir con nosotros mismos. Lo que un amigo mio denomina la "costra almibarada" que hace la realidad mas tolerable. Y veremos, con distancia y sin relaciones directas, a Goya, a Lorca o a Cervantes. Es Elke Daemmrich luchando contra los gigantes, atacando ideas y sentimientos, echando abajo barreras infranqueables y -al alimon- estereotipos invariables. Merece la pena enfrentarse a este espejo magico donde nosotros mismos decidimos si admitidos la verdad o preferimos el autocomplaciente engaño. Tampoco es que ella esté en posesion de la verdad absoluta; pero la frescura de su trabajo, la originalidad del tratamiento y su inocente -y por ello despiadada- sinceridad nos obligan tanto al disfrute del ojo como al analisis intelectual. Desde luego, merece la pena el ejercicio. volver Joan Lluis Montané, de la Asociacion Internacional de Criticos de Arte, Madrid Elke Daemmrich, la explosividad cromatica de la sensualidad intensa de la energia vital, 2007 Toros, flores, minotauro, en la plaza a las cinco de la tarde, picador, torero, toro, el rostro de ella, la efervescencia cromatica de sus alegorias florales, auténticas catarsis, cataratas efervescentes, que desgranan majestuosidad y limpieza en un contexto donde el color se muestra con toda su dignidad. Indaga en los detalles de las flores, de una expresividad calculada, rayana con la explosion tonal, halito fauve, que se asienta en el dibujo para vehicularse a traves de la gama de azules, rojos, amarillos, violetas y verdes intensos. La vitalidad inmensa de las flores le atrapa en su arquitectura, en las estructuras mas sugerentes, aquellas que estan para construir la catedral gotica de una naturaleza que nunca se extingue, cual cascada visceral, simbolo de la majestuosidad de hojas, flores, tallos, pistilos, interior y exterior, rampas ascendentes y descendentes cual lianas de una auténtica selva. Escenario intenso, lleno de alegorias selvaticas, pero, sin embargo, la inmensidad de arboles y plantas se traducen en la presencia de una flor, auténtica asignatura formal, que se desliza, clama por y a través del color se autoregenera y vislumbra un amanecer major. Esta intensidad es comun a todas sus series como la dedicada a los toros, donde, desde el propio animal como protagonista central de un drama anunciado al torero, picador, banderillero y aficionado se funden en un magma sicaliptico explosivo, en el que todo reluce como el oro de la mistica del momento en el que la transmutacion quimica del escenario se apodera sin ambigüedad. Mientras, poco a poco, el rojo pasion de la existencia deja paso al rojo sangre, a la pérdida de la serena realidad de un animal bravo que mira de frente, ornado con los atributos de la gloria, efimera, pero gloria. Todo ello coincidiendo con la aventura del saber de la espada y la muleta del torero artista, que se consagra sin desman a las piruetas de la plaza. Es este contexto y siguiendo la intensidad de la estela de ambas series -Flores y Toros- esta otra cuya tematica es el Minotauro y la Bella, accion conjunta de amor y deseo, de dos seres que se miran, tocandose y se anhelan, que viajan por las estrellas del placer de sentirse dueños de si mismos y comprometerse, en el instante preciso, en el momento de la fijacion de la casta y la raza, del ser y poseer, del actuar y ser poseido. Minotauro, poder masculino, el toro, animal sagrado que con su poder de la mirada viaja hacia las estrellas de la sensible hilera que separa la vida de la muerte. Mujer, toro, torero, sangre, pasion y vida, exquisito instante en el que todo se transmuta y cambia. Elke Daemmrich es una artista apasionada, que ama la vida, que se inspira en la intensidad de los momentos, de los toros de España, de los edificios de Nueva York y su mundo de mundos, de la flora, flores, grandes flores, de colorido contrastado, surgido de la volundad de la fuerza que a todos nos impregna. El Minotauro como emblema de poder y fuerza, de deseo no concluido; incidiendo en la flor que se abre al destino, o el toro que se bate noblemente y el picador, banderillero y torero que perfume, su mundo de arquitecturas ignotas, de veleidades celestiales, intensas, voluptuosas, la sugerentes, que nos transportan hacia la mitologia y la intensidad de la propia evidencia de presencia de lo imaginado hecho realidad. Fantasiosa, domina el dibujo, tambien el color, buscando la jugada del contraste, para generar intensidad del momento, suma de cromatismos, de evidencias encontradas, donde la psicodelia domina frente a la catarsis fantastica. Un mundo donde todo surge de los sueños, pero que, en realidad, forma parte de la existencia. De ahi que la obra de la creadora plastica alemana sea explosiva, cromatica y sensual, producto de la energia vital, de la percepcion del estadio de interactuaciones en las que lo importante es la fuerza de lo que se expresa, al margen de convencionalismos, con la intensidad y el brillo de la propia existencia en su estado mas puro. volver Alfons Petit, Diari de Girone, el dominical del 8 de junio de 2008 Una explosio de color L'artista alemanya Elke Daemmrich exposa a Torroella de Montgri els seus quadres inspirats en el mar, la fauna i la flora de la costa Brava i les curses de braus del sud de França "Fantasiosa, domina el dibuix, també el color, buscant la jugada del contrast, per generar intensitat del moment, suma de cromatismes, d'evidències trobades on la psicodèlia domina enfront de la catarsi fantàstica. Un mon en el qual tot sorgeix dels somnis, pero que, en realitat, forma part de l'existència. D'aqui que l'obra de la creadora plàstica alemanya sigui explosiva, cromàtica i sensual, producto de l'energia vital, de la percepcio de l'estadi d'interactuacions en les que l'important és la força del que s'expressa, al marge de convencionalismes, amb la intensitat i la brillantor de la mateixa existència en el seu estat més pur". D'aquesta manera descriu el critic d'art Joan Lluis Montané les prinicpals caracteristiques de l'obra d'Elke Daemmrich (Dresden, Alemanya, 1964), que ha portat al Museu de la Mediterrània de Torroella de Montgri l'exposicio Brau, llum, mar. La mostra que es pot visitar encara tota aquesta setmana entrant -es clausura el 16 de juny- està formada per quadres amb un gran protagonisme del color i de les formes orgàniques, centrades en matèries molt concretes: el mar Mediterrani, la flora i la fauna de la Costa Brava il les curses de braus al sud de França. Una opcio, aquesta darrera, com a minim curiosa en una persona procedent del nord d'Europa, habitualment reaci a la fiesta, encara que Elke Daemmrich viu i treballa a França (prop de Toulouse) des del 1994. L'artista alemanya ha participat en els ultims vint anys en un centenar d'exposicions, la meitat de les quals individuals, sobretot al seu pais natal, a França i als Estats Units. En aquests mateixos païses ha rebut diversos guardons i la seva obra forma part de col-leccions de museus i de particulars. Ara ha mostrat les seves creacions per primera vegada a Catalunya, amb aquesta exposicio de Torroella y una altra de paral-lela, el passat mes de maig, a la Fundacio Modest Cuixart de Barcelona. Toros, insectes, peixos, el mar, flors, plantes i una amplissima gamma cromàtica és el que hi ha mostrat. Per al també critic d'art Héctor Lopez, "Elke Daemmrich se submergeix en els nostres mites i els reinterpreta des de posicions molt menys allunyades del que es podria suposar pel seu origen i educacio gens llatins i, no obstant aixo, prou alienes als nostres esterotips autocontemplatius -sempre som més benévols en jutjar-nos a nosaltres mateixos- perquè, amb una mascara de falsa ironia als nostres llavis, siguem capaços en el nostre fur intern de reconèixer-nos sense el filtre que ens permet convuire amb nosaltres mateixos". Segons ell, "val la pena enfrontar-se a aquest mirall magic en el qual nosaltres mateixos decidim si admetem la veritat o preferim l'autocomplaent engany. Tampoc és que ella estigui en possessio de la veritat absoluta; pero la frescor del seu treball, l'originalitat del tractament i la seva innocent -i per aixo despietada- sinceritat ens obliguen tant al gaudi de l'ull com a l'anàlisi intel-lectual. Per descomptat, val la pena l'exercici." volver Pere Pascual, Mataro, el 24 de junio de 2010 Espetec de colors - per Sant Joan Si el fet artístic fos com el de la moda, i per tant per a cada temporada estacional correspongués un tipus determinat de concepte artístic, és evident que en la temporada estiuenca, i més encara, en aquets dies de solstici, l’esclat de color en la seva màxima intensitat en gaudiria de màxim protagonisme. El cert és que en aquests dies expose en les nostres contrades una artista que tene en el color un dels seves punts de màxima atracció. Es tracta de l’alemanya Elke Daemmrich que exposa al Museu del Càntir d’ Argentona. Elke és una alemanya del nord ( nascuda a Dresden en el 1964 ) que de fa temps manté residència a la costa mediterrània francesa i que del col•lapse entre dos móns creatius i cromàtics que es troben a les antípodes ha aparegut un esclat de força i color descomunal, encetant un concepte que un definiria com a pop – mediterrani ( que per cert li va semblar molt escaient a la protagonista ), en el que desenvolupa de manera orgiàstica tot el seu concepte plàstic en el que sense embuts aboca pel broc gros la força i el contrast més agressiu d’uns cromatismes intensos que tot ho dominen. I el cert és que el color és el punt que frapa en una primera mirada. I estic per dir que frapa amb excés de tal manera que inclòs provoca un cert distanciament. Però si superem el shock i ens endinsem, - en el cas de l’exposició argentonina, ens capbussem -, en el que Elke ens ofereix, ens trobarem envoltats d’un paisatge que en les seves mans adquireix un concepte màgic, potent i abassegador, a bon segur ja que ha de ser l’espai que ha d’aixoplugar tot el conjunt de les seves mirades a l’interior del nostre entorn més preuat, - el Mediterrani -, tot convertint en protagonistes els seus habitants que en les seves mans adquireixen forces augmentades que copsen però que captiven, tot seduint en aquest joc de formes i colors que ens porten més enllà de la mirada habitual. Acostar-se a la pintura d’Elke Daemmrich ens obliga a una suspensió dels paràmetres pictòrics habituals per anar per uns camins que alguns consideraran potser de caire indigenista per la seva referència a un folklorisme primari, però que al meu entendre tenen molt més a veure amb una raó tangencial amb l’essència d’un pop, que en aquest cas agafa un flaire clarament mediterrani i paisatgista. Una exposició, aquesta de l’Elke Daemmrich que recomano amb tot de gust per la seva gosadia i per aquest concepte trencador que s’emmarca en el seu treball. Una exposició que amb temes més grans lluiria del tot en l’espai de la Caixa Laietana amb la que sembla, i de fa temps, manté converses. Si la meva opinió pot servir d’alguna cosa, he de dir clarament que jo donaria un sí amb el convenciment de l’atractiu d’una pintura que aposta pel tradicional sota un angle de visió diferent i contradictori però amb la marca d’una qualitat que sens dubte posseeix aquesta alemanya de naixement però que ara ja és mediterrània de tot cor. volver Maria Jesus Buil Salas, Huesca, julio de 2010 Texto del catalogo exposicion Elke Daemmrich en la UNED, Calatayud, 2010 Decía Leonardo da Vinci que “el ojo recibe de la belleza pintada el mismo placer que de la belleza real”. Contemplando la fotografía que al final de este catálogo acompaña el currículo de Elke Daemmrich, -artista que presentamos en la Sala de Exposiciones del Centro de la UNED en Calatayud-, mientras sostiene con su mano izquierda una orquídea hermosísima y manipula el pincel, con la derecha, para tratar de fijar sobre el lienzo, con signo perdurable, algo del estremecimiento casi mágico que nos produce la contemplación de esa flor que sabemos efímera; he podido entender en su justa medida la rotundidad de la frase pronunciada por Da Vinci. La pintura de Elke nos aproxima a lo que en literatura se ha denominado “realismo mágico” y que con anterioridad había sido descrito por el historiador de arte alemán Franz Roh en su tratado sobre el postexpresionismo publicado en 1925. El ensayo, posteriormente traducido y publicado en español por Ortega y Gasset en la revista de occidente bajo el título: Realismo mágico - post expresionismo, nos habla de una pintura que, como la de Elke Daemmrich, muestra una realidad alterada. Lo real, lo habitual, lo cotidiano, aparece como extraño, insólito, irreal. Las obras de esta artista, alemana por nacimiento pero asentada desde hace 18 años en el sur de Francia, sin apartarse en ningún momento de la naturaleza, concluyen en sobrenaturales. La percepción de las imágenes, perturbadoras, alteradas en imposibles composiciones de gran belleza cromática, resultan misteriosas, inquietantes. Porque intuimos que no se inventa nada; porque sabemos que, aunque sea en condiciones diferentes, todo lo que está, existe: “es”. Elke Daemmrich no se limita a plasmar la realidad que la rodea o su apariencia. Construye en cada cuadro una visión del mundo subjetiva, original, que la define como artista. Al contemplar sus obras, delicadamente trabajadas, tras el primer impacto estético, atractivo, ornamental, empiezan a surgir imágenes complejas: ensueños, fantasías, ilusiones, mundos oníricos donde diversas realidades se superponen hasta componer un mosaico complejo en el que la artista nos invita a penetrar. Aceptemos el reto, dejémonos llevar, sin pretender racionalizar lo que no ha sido creado para ello. Disfrutemos libremente con la pintura, realista y al mismo tiempo mágica, que la artista nos muestra en el Centro de la UNED en Calatayud en estos hermosos días finales del verano. volver Copyright by Elke Daemmrich |
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